TIBETANOS NO PUDIERON APAGAR LA LLAMA OLÍMPICA NI CON EXTINTORES

A. Asuero
En su paso por las calles de Londres, los tibetanos también intentaron arrebatar el símbolo de los juegos olímpicos. El Gobierno británico envió 2.000 policías antidisturbios. Hubo 18 detenidos. El Dalai Lama insistió en no usar la violencia.
A pesar de los numerosos incidentes, el primer ministro británico, Gordon Brown, recibió ayer a los portadores del fuego olímpico en su residencia de Downing Street. Steve Readgrave, que entre 1984 y 2000 ganó medallas de oro en cinco Juegos Olímpicos seguidos, asumió el primer relevo del recorrido de 50 km. por el que circuló la llama, que fue desde el estadio de Wembley al barrio de Greenwich.
A pesar de todo, un manifestante intentó arrebatar la antorcha a una corredora, mientras otro lanzaba al aire el contenido de un extintor de incendios contra la llama. Más de un millar de manifestantes que protestaban contra el gobierno chino provocaron escenas realmente caóticas.
Unos 2.000 policías resultaron afectados. Se produjeron 18 detenciones.
Actualmente, los relevos de la antorcha se realizan con enormes medidas de seguridad. Asimismo, el Dalai Lama declaró que se sentía indefenso ante estos actos de violencia y pidió la paz a los manifestantes tibetanos que se encuentran en el exterior.